Crédito y Caución ha publicado su informe «Insolvency Outlook», en el que se analiza la evolución de las insolvencias empresariales para los próximos meses. Según el informe, se espera un aumento del 3% en las insolvencias para el año 2026, debido a las tensiones geopolíticas actuales que están afectando el crecimiento de las empresas y sus márgenes operativos en diversos sectores.
Theo Smid, economista sénior de Atradius, destaca que «nuestra previsión de insolvencias se ha deteriorado debido a la persistencia de condiciones económicas adversas, incluyendo las deudas fiscales relacionadas con la COVID-19, el aumento de los costes de los insumos y las tensiones comerciales en curso». Además, la crisis en Oriente Medio y el aumento de los precios de la energía están exacerbando estas presiones.
El informe parte de la hipótesis de que el cierre del estrecho de Ormuz comenzará a normalizarse a partir de mayo, con daños limitados a la infraestructura del Golfo. Sin embargo, si la interrupción persiste, las previsiones de insolvencias podrían revisarse.
Para 2027, se anticipa una mejora con un descenso del 6% en las insolvencias, a medida que la inflación remita y los mercados energéticos se normalicen. Esto permitiría a los bancos centrales reducir los tipos de interés.
En Europa, se prevé que Suiza, Italia y Portugal experimenten el mayor aumento de insolvencias, mientras que Irlanda, Dinamarca, Noruega y los Países Bajos verán descensos. En la zona euro, las empresas seguirán bajo presión debido a la inflación generalizada y las tensiones en los mercados del gas.
En Estados Unidos, se espera un aumento del 8% en las insolvencias para 2026, influido por aranceles comerciales elevados e incertidumbre política. Por el contrario, Canadá podría ver un descenso en las insolvencias, con una normalización tras el aumento de 2024.
En Asia-Pacífico, la mayoría de los mercados registrarán descensos, alcanzando niveles históricamente bajos. Nueva Zelanda y Hong Kong ajustan a la baja más pronunciadamente, mientras que Australia, Japón y Corea del Sur experimentarán una estabilización más lenta.
