El Tribunal Superior de Justicia de Madrid, a través de su Sala de lo Contencioso-Administrativo, ha emitido la Sentencia Nº 219/2026, en respuesta al recurso de apelación número 1112/2023. Este recurso fue promovido por Armando Fernández Sánchez, representado por la Procuradora María Leocadia García Cornejo, contra el Ilustre Colegio de Médicos de Madrid, que estuvo representado por la Procuradora Rosalía Jarabo Sancho.

La sentencia, fechada el 16 de abril de 2026, fue presidida por Javier Aguayo Mejía, con los magistrados Ramón Fernández Flórez y José Ramón Giménez Cabezón formando parte del tribunal. El ponente de la sentencia fue el magistrado Javier Aguayo Mejía.

El caso se originó a partir de una resolución del Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 17 de Madrid, en un procedimiento ordinario 461/2022. En este, se desestimó el recurso contencioso-administrativo interpuesto por Fernández Sánchez contra una decisión colegial del Ilustre Colegio de Médicos de Madrid.

El recurso de apelación solicitaba la anulación de la sentencia recurrida y que se estimara íntegramente la demanda de Fernández Sánchez. Sin embargo, el Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Madrid presentó un escrito de oposición al recurso, solicitando su desestimación y que se confirmara la sentencia apelada, además de imponer las costas al apelante.

El tribunal, tras evaluar los argumentos presentados, decidió desestimar el recurso de apelación, confirmando así la sentencia inicial. Esta decisión reafirma la validez de la resolución administrativa impugnada y mantiene las costas del proceso a cargo del apelante.

Este fallo subraya la importancia de los procedimientos administrativos y la carga de la prueba en los recursos de apelación, destacando la necesidad de presentar argumentos sólidos y fundamentados para lograr una revisión favorable de las decisiones judiciales previas.