La creciente siniestralidad en el ámbito de la Responsabilidad Civil Sanitaria está generando un notable impacto en las tarifas de las aseguradoras, lo que se traduce en un aumento de las primas y una mayor complejidad en la gestión de riesgos. Esta situación ha llevado a los expertos a debatir sobre la necesidad de implementar un Baremo Específico de Lesiones Sanitarias que permita un equilibrio más justo y transparente en el sector.
Julio Núñez, director de Operaciones de Uniteco, destaca que el incremento de la siniestralidad no solo afecta a las tarifas, sino también a la estabilidad del mercado. «En algunos casos, las tarifas ofertadas se sitúan por debajo de lo que correspondería a una prima técnica de riesgo», afirma Núñez, subrayando la necesidad de ajustar las coberturas a medio y largo plazo para evitar desequilibrios.
Por su parte, Manuel Martínez, director de Seguros de Empresas de Occident, señala que las aseguradoras enfrentan indemnizaciones cada vez más elevadas y complejas de calcular. «El aumento de las reclamaciones y la complejidad de los casos requieren una evaluación precisa de los riesgos», comenta Martínez, quien aboga por la implementación de un baremo que facilite la gestión de siniestros.
Ana Pastor, representante de A.M.A. Grupo, resalta que la siniestralidad está ligada a factores como la evolución de la medicina y la responsabilidad del sector sanitario. «Hemos constatado un incremento significativo en la cuantía de las reclamaciones, especialmente en los siniestros de mayor gravedad», explica Pastor, enfatizando la importancia de un marco regulador adecuado.
Adrián Benito, director de Responsabilidad Civil en Markel, advierte sobre los desafíos que supone la falta de un baremo específico. «Los detractores de un Baremo de Lesiones Sanitarias alegan que impediría una valoración individualizada del daño», indica Benito, quien defiende que un sistema estandarizado podría ofrecer mayor seguridad jurídica y protección para todas las partes involucradas.
En conclusión, la siniestralidad en el sector asegurador sanitario está impulsando un debate crucial sobre la necesidad de un baremo específico que permita una gestión más eficiente y equitativa de los riesgos. La implementación de este sistema podría ser clave para garantizar la sostenibilidad del sector y ofrecer una mayor protección tanto a las aseguradoras como a los profesionales sanitarios.
